- ARCA
- Posts
- Radar
Radar
Psicología aplicada al consumo; la historia podría repetirse (o no); Publicidad sin anuncios; el contrato que arruinó una marca; la batalla del branding; credibilidad


Ayer aprendí algo nuevo: no se trata de resolver lo que está de moda hoy, sino de enfocarte en un problema que siga siendo un problema en cinco años. Aunque haya mil haciendo lo mismo, si elegiste bien, siempre vas a tener tu lugar.
Psicología aplicada al consumo
¿Sabías que armar tú mismo un mueble de IKEA hace que lo valores más que uno ya ensamblado? Es el llamado "efecto IKEA": cuanto más esfuerzo inviertes, más cariño le tienes. Este curioso fenómeno fue propuesto en 2012 por Michael Norton, Daniel Mochon y Dan Ariely.
Un ejemplo clásico de este efecto se remonta a la década de 1950 con las mezclas para pasteles instantáneos de Betty Crocker. Inicialmente, estas mezclas solo requerían agregar agua, pero las ventas fueron decepcionantes.

Los psicólogos sugirieron que, al involucrar más a las amas de casa en el proceso de horneado, se incrementaría su satisfacción. Así, se modificó la receta para requerir la adición de un huevo fresco, lo que hizo que las consumidoras sintieran una mayor participación en la preparación y, en consecuencia, aumentaron las ventas.
La historia podría repetirse (o no)
La historia en la Bolsa parece repetirse. Hace 25 años, en plena fiebre del internet, las empresas triplicaban su valor en un día por solo tener “.com” en el nombre. Pero poco después, el mercado colapsó: el índice S&P 500 cayó un 50 %, y muchas compañías que utilizaban ese “.com” desaparecieron.
Hoy, algo parecido pasa con la inteligencia artificial (IA). El mismo índice ha subido un 174 % en 5 años, impulsado por ChatGPT y otras herramientas de IA. Expertos ven similitudes con aquella burbuja, pero con una diferencia: ahora las empresas líderes, como Nvidia o Microsoft, tienen negocios sólidos que las respalda.
El contrato que arruinó una marca
En 2020, MrBeast lanzó su propia marca de hamburguesas bajo un modelo de dark kitchen, en el que cualquier restaurante o cocina podía unirse para preparar y vender los productos sin necesidad de locales físicos.
El lanzamiento fue masivo: la aplicación se posicionó como la número uno en la App Store, provocando incluso una caída temporal por la alta demanda. En solo tres meses, ya contaban con más de 300 dark kitchens en todo Estados Unidos y habían vendido millones de hamburguesas.

Sin embargo, el crecimiento acelerado trajo consigo problemas. En poco más de un año, pasaron de 300 a 1,700 cocinas, muchas de ellas no tenían procesos estandarizados ni controles de calidad. Esto provocó una avalancha de críticas en redes sociales: hamburguesas crudas, pedidos equivocados o entregas que tardaban horas.
Para 2022, el equipo de MrBeast decidió cambiar de rumbo y comenzar a operar con restaurantes físicos propios para garantizar la calidad. Pero su socio comercial, la empresa Virtual Dining Concepts (VDC), se oponía al cambio y exigía una expansión aún mayor bajo el modelo original.
Ante esta presión, MrBeast hizo pública la disputa, alegando que había firmado un mal contrato y presentó una demanda contra VDC, anunciando además que dejaría de promocionar las hamburguesas.
En respuesta, VDC demandó por $100 millones de dólares, acusando a MrBeast de incumplimiento de contrato. Así, el proyecto que nació con fuerza viral y grandes ambiciones, terminó envuelto en una disputa legal que puso en pausa su futuro.
Estrategia: Publicidad sin anuncios
En 2023, Burger King se dio cuenta de algo: todas las campañas de publicidad en su industria se parecían demasiado. Las mismas fotos de hamburguesas, las mismas promociones, el mismo estilo de anuncio. Y eso tenía un problema: nada destacaba.
Fue entonces cuando decidieron hacer algo diferente. En lugar de gastar miles de dólares en anuncios tradicionales, apostaron por una estrategia inesperada: dejar que sus propios clientes hicieran el marketing.
¿Cómo lo lograron? Colocaron carteles en la calle, sin imágenes, sin colores brillantes, solo con una promoción en letras pequeñas.

Para obtener el descuento, las personas debían tomarle una foto al cartel, editarla con los stickers oficiales de Burger King, etiquetar a la marca y subirla a sus historias de Instagram. Si seguías esos pasos, la empresa te contactaba por mensaje directo y te daba un código de descuento.
La respuesta fue inmediata. Las menciones de Burger King en redes sociales crecieron un 300%, se generaron más de 500 pedidos adicionales al día y la efectividad fue cuatro veces mayor que la de cualquier cartel tradicional.

La batalla del branding
En 2025, McDonald's recuperó su posición como la marca de restaurantes más valiosa del mundo, alcanzando un valor de $40.5 mil millones de dólares, lo que representa un aumento del 7% respecto al año anterior.
Por otro lado, Starbucks experimentó una disminución del 36%, situándose en $38.8 mil millones.
Chick-fil-A destacó como la marca de restaurantes de más rápido crecimiento, con un incremento del 43% en su valor de marca, alcanzando los $5.7 mil millones y posicionándose en el octavo lugar entre las principales marcas de restaurantes a nivel mundial.
Credibilidad
La startup 11x, fundada en 2022 en Londres, y posteriormente trasladada a Silicon Valley, consiguió más de $75 millones de dólares de inversionistas como a16z y Benchmark.
Sin embargo, una investigación de TechCrunch reveló que 11x habría exagerado sus cifras de ventas e incluso inventado clientes. Compañías reconocidas, exhibidas como parte de su cartera, negaron cualquier relación con ellos.
Este engaño, aunque ambicioso, podría manchar su reputación y afectar a sus inversionistas. ¿La lección? En la era de la hiperconexión, la credibilidad se convierte en el activo más valioso.
